lunes, 27 de junio de 2016

Hipertensión, diabetes, artrosis o depresión son enfermedades crónicas cada vez más frecuentes que, a menudo, se presentan de forma simultánea

La multimorbilidad, es decir la coexistencia de enfermedades crónicas aumenta en la población más joven. Tres de cada diez adultos y uno de cada diez jóvenes ya la padecen


Para el grupo de investigación, EpiChron, del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, reforzar la atención integral, involucrar al paciente, conectar salud mental y física y formar al profesional responsable de la salud global del paciente, son acciones necesarias para adecuar los servicios sanitarios a las necesidades reales de la población de forma efectiva y eficiente 

En Aragón, el 34% de los hombres y el 41% de las mujeres de edad media padecen, al menos, dos enfermedades crónicas de forma simultánea. La cifra asciende al 67% a partir de los 65 años. Sin embargo, en los últimos años se observa que, en términos absolutos, la multimorbilidad o coexistencia de enfermedades crónicas en una misma persona, aumenta entre la población de menor edad. Así, uno de cada diez jóvenes, tres de cada diez adultos y siete de cada diez ancianos ya la padecen.  

Estos datos evidencian que la multimorbilidad es, hoy en día, una de las situaciones más frecuentes a la que tenemos que hacer frente. El grupo EpiChron, de Investigación en Enfermedades Crónicas del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) lleva más de 10 años analizando las enfermedades crónicas a nivel poblacional a partir de la información clínica, demográfica, de uso de servicios y de resultados en salud, contenida en los registros asistenciales del Servicio Aragonés de Salud. Para ello, ha conformado una cohorte poblacional de 1,3 millones de habitantes que permitirá estudiar la evolución de la multimorbilidad a lo largo del tiempo. El objetivo es ayudar al sistema sanitario a dar las mejores respuestas posibles ante un problema de salud pública tan relevante.   

Según sus investigaciones, las enfermedades crónicas no se distribuyen aleatoriamente y rara vez aparecen aisladas, sobre todo a partir de los 45 años. De esta manera, EpiChron corrobora la conformación de “patrones” de enfermedades. Es decir, enfermedades que se asocian por encima de lo esperado e investiga las causas que explican estas combinaciones y sus posibles consecuencias. Así, por ejemplo, las asociaciones encontradas entre demencia y arritmia cardiaca, o entre fractura de cadera y déficits auditivos y visuales, podrían orientar  estrategias de prevención específicas. 

En esta línea, se dibujan tres patrones de multimorbilidad con consistencia clínica, que no solo se presentan en ancianos, y que además evolucionan a media que aumenta la longevidad. Se trata de patrones de enfermedades cardiovasculares-metabólicas, musculares y mentales. Estas asociaciones entre enfermedades se repiten también en otros países europeos. En concreto, entre estas tres familias de enfermedades, la cardiovascular, conformada por hipertensión, enfermedad coronaria y diabetes, entre otras, es la combinación de enfermedades más frecuente.

Las enfermedades crónicas, en general, presentan periodos de latencia amplios y,  aunque son –en parte- prevenibles, son también multicausales y, una vez desarrolladas, son irreversibles. Estas enfermedades necesitan atención médica continuada, limitan las actividades diarias y disminuyen la calidad de vida de los que las sufren y de su entorno. En su desarrollo, este tipo de enfermedades evolucionan con el tiempo y presentan frecuentemente efectos adversos asociados al uso de los medicamentos.

Hipertensión, diabetes, hiperlipidemia, dolor lumbar crónico, osteoartritis e insuficiencia cardiaca, son las seis condiciones crónicas más frecuentes entre la población adulta en la actualidad. Su gravedad es elevada de forma individual, pero aún mayor cuando se presentan  de forma combinada. Más aún si consideramos que la multimorbilidad afecta a prácticamente todas las dimensiones de la salud de la persona, tanto física como mental.

Por ello, según destaca el grupo EpiChron, es clave abordar la salud del paciente desde una perspectiva global, asegurando una coordinación asistencial y basada en una formación adecuada de los profesionales responsables del paciente en su conjunto.   

Urge, en definitiva,  un cambio de paradigma en el que se centre la atención en la persona y no en su enfermedad. De esta manera, asegura EpiChron, disminuirán efectos adversos, se reducirán costes y mejorarán los resultados de la atención y la salud de la población.

En esta línea, EpiChron coordina actualmente Multi-PAP un ensayo clínico en Atención Primaria para mejorar la prescripción farmacéutica a través de una atención centrada en el paciente. Este proyecto, financiado por el Instituto de Salud Carlos III, se dirige a pacientes entre 65 y 75 años con multimorbilidad y polimedicación  y participan tres comunidades autónomas (Andalucía, Madrid y Aragón, como coordinadora), 75 médicos y más de 500 pacientes. 

Este es el punto de partida de algunas de las conclusiones de investigación del Grupo Epichron, coordinado por la doctora Alexandra Prados Torres. Dos de los 14 investigadores que componen este Grupo, los doctores Luis Andrés Gimeno-Feliu y Amaia Calderón-Larrañaga, han participado estos días en el congreso europeo más importante sobre inmigración y salud, promovido por EUPHA (Asociación Europea de Salud Pública) y celebrado en Oslo.   

En este encuentro, la doctora Calderón impartió una de las conferencias plenarias presentando las ideas clave sobre los estudios de multimorbilidad a nivel internacional y explicando la necesidad de profundizar en su estudio en la población inmigrante. Asimismo, se presentaron las conclusiones de varios estudios del Grupo donde se analizan las diferencias en las formas de presentación de la multimorbilidad en la población inmigrante y la nativa de Aragón y su comparación con otros contextos europeos. En sus ponencias se ha puesto de manifiesto que los inmigrantes presentan un perfil de enfermedades crónicas muy similar al de los españoles.  Cabe, asimismo, destacar que llegan más sanos a los países de origen y empeoran de forma más rápida, pero sin llegar a presentar el mismo nivel de multimorbilidad que la población nativa a lo largo del tiempo.

El doctor Luis Gimeno ha planteado también en Oslo la necesidad de más investigación para analizar las complejas interacciones que se producen entre el país de nacimiento y la duración de la estancia y su repercusión en la mortalidad de la población

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