lunes, 25 de abril de 2016

Los hábitos de vida de los padres influyen en el desarrollo físico y cognitivo del niño desde la época fetal pudiendo condicionar su salud en la vida adulta

El 4,5% de los niños nacidos en el Hospital Infantil Universitario Miguel Servet tienen un peso, una talla y un perímetro cefálico claramente disminuidos

Una investigación, entroncada en el Grupo Crecimiento y Desarrollo del IACS y que continúa en la Fundación Andrea Prader y las Unidades de Neonatolología y Endocrinología del Hospital Infantil Universitario Miguel Servet, muestra que el 24% de estos niños presentará retraso psicomotor y neurocognitivo en el futuro

El 4,5% de los niños nacidos en el Hospital Infantil Universitario Miguel Servet, aproximadamente unos 500 bebés al año, nace con un peso, una talla y un perímetro encefálico disminuidos. Por eso se les conoce como nacidos pequeños para edad gestacional o PEG. Un alto porcentaje de estos niños, el 24%, presentan retraso psicomotor ya a partir de los tres años de edad. Pero, además, algunos de ellos, el 33% de aquellos que crecen y recuperan su talla demasiado rápidamente para sus niveles iniciales, presentan ya a los cuatro años el llamado “síndrome metabólico”, que consiste en hipertensión arterial, hiperlipidemia, resistencia a la insulina y arterioesclerosis, que podría mantenerse a lo largo de su vida adulta.

Estas son algunas de los conclusiones de un estudio multidisciplinar entroncado en el grupo de investigación “Crecimiento y Desarrollo” del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón, y que continúa desarrollándose en el Hospital Infantil Universitario Miguel Servet. Participan en este estudio las siguientes unidades: Centro Andrea Prader, el servicio de Pediatría, Neonatología, Endocrinología, Cardiología y Enfermedades Metabólicas, así como Maternidad y Genética del Hospital Miguel Servet.

En los últimos 20 años el tanto por ciento de los niños que nacen pequeños para su edad gestacional prácticamente se ha duplicado. Según las investigaciones realizadas en este marco, las placentas de estos niños muestran lesiones muy severas que hacen imposible un aporte normal de los nutrientes necesarios (oxígenos, glucosa, proteínas...) para el desarrollo del feto. En estas condiciones, el feto o fallece en el útero o se adapta para poder sobrevivir con la cantidad aportada por la placenta, lo que provoca que la talla, el peso y el perímetro cefálico sea menor al normal.

Sobre todo, llama la atención que en los niños PEG se observa menor peso y talla y una clara disminución del volumen neuronal, pero no del perímetro abdominal, avisando ya del riesgo de obesidad y predisposición al síndrome metabólico, una de cuyas características es la diabetes por resistencia a la insulina, según señala en esta investigación el doctor Antonio de Arriba.

Fumar durante el embarazo (tabaquismo activo o pasivo), junto con otros factores como permanecer ocho o más horas de pie al día o el estrés percibido por la madre, son los factores más significativamente relacionados con este mal crecimiento fetal. Una de las consecuencias más negativa para el futuro de estos niños es el retraso psicomotor inicial y neurocognitivo después, hasta en un 24% de los casos totales.
Este retraso cognitivo se observa ya desde los tres primeros meses de vida y, según señala la doctora Beatriz Puga en esta investigación, no desaparece sino que empeora con los años cuando se suma el déficit de atención que presentan casi la totalidad de estos niños.
Evitar la sobrealimentación, favorecer e inculcar la práctica de ejercicio físico y realizar una estimulación neurocognitiva temprana en aquellos que lo precisen contribuirá a mejorar el futuro de estos niños. Sin embargo, en el marco de esta investigación, el doctor Ángel Ferrández insiste que lo ideal es prevenir el mal crecimiento y desarrollo del feto, evitando factores como el tabaquismo, con lo que probablemente disminuiría el porcentaje de estos nacidos PEG hasta en un 50%.
Los buenos hábitos en familia, con buena alimentación y ejercicio físico diario, no son solo recomendaciones para los niños nacidos pequeños para edad gestacional, insiste Ferrández, sino para todos los niños en general que “aunque primero son sujetos pasivos, pronto harán lo que vean hacer a sus padres”.

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