lunes, 29 de febrero de 2016

Aragón lidera la investigación de una terapia pionera para mejorar la calidad de vida de los enfermos de cáncer de próstata

El Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, junto al Instituto Valenciano de Oncología, coordina una estrategia terapéutica, la “vigilancia activa”, con la que se evita la cirugía y radioterapia en el 20% de los tumores detectados

1.150 enfermos han optado por este tratamiento que evita efectos secundarios como la incontinencia urinaria o la disfunción eréctil, en el marco de un proyecto de investigación en el que participan 39 centros en España


El proyecto da continuidad a la línea iniciada en el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud que publicó la primera guía de práctica clínica sobre cáncer de próstata en España


Aragón lidera, junto a la Comunidad Valenciana, una estrategia terapéutica basada en la “vigilancia activa” para enfermos de cáncer de próstata con tumores diagnosticados de muy bajo volumen y muy baja agresividad, aproximadamente el 15-20% de los que se detectan en la actualidad. Consiste en no tratar inmediatamente al paciente sino someterlo a una vigilancia responsable cumpliendo un protocolo médico de revisiones personalizadas, exhaustivas y periódicas. De esta manera se evita el tratamiento habitual con cirugía y radioterapia y se frenan así sus complicaciones y efectos secundarios como la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil, mejorando considerablemente la calidad de vida del paciente.
Esta vigilancia activa es personalizada y se basa en una relación muy estrecha médico paciente con el fin de mantener controlada en todo momento la evolución de la enfermedad. El protocolo incluye controles clínicos y analíticos periódicos cada tres o seis meses, dependiendo del perfil del paciente, así como resonancias o biopsias de próstata, cada uno o tres años. Si en cualquier momento el paciente manifiesta su deseo de cambiar el tratamiento o los facultativos detectan que el tumor aumenta en tamaño o agresividad se opta por pasar de una vigilancia activa a otros tratamientos con terapias focales mínimamente invasivas o, en su caso, a los tratamientos habituales con cirugía y radioterapia, siguiendo todos los protocolos establecidos.

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en el varón adulto, pero no en mortalidad, que se sitúa el tercero después del tumor de pulmón y colon. Así, hoy en día, tener cáncer de próstata no es sinónimo de muerte, sobre todo cuando existe un diagnóstico precoz y un posterior tratamiento adecuado que hace posible la curación, en la mayor parte de los casos.

Pero, en ocasiones, el diagnóstico precoz lleva a una búsqueda excesivamente proactiva que deriva en un “sobrediagnóstico” del cáncer de próstata. Prueba de ello es que si se realizan necropsias en varones de 80 años que fallecen por otros motivos, entre el 50 y el 80% de ellos albergan un cáncer de próstata latente que jamás hubiera provocado dolor ni muerte, pero que si se hubiera buscado se habría localizado y “sobretratado” con cirugía o radioterapia.

Para evitar este sobretratamiento surge la estrategia terapéutica “vigilancia activa”. El Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, en coordinación con el Instituto Valenciano de Oncología, lidera la difusión y puesta en marcha en España de un proyecto de investigación sobre esta terapia en el que participan 39 centros, incluyendo otro centro aragonés el Hospital San Jorge de Huesca. La mayoría de los pacientes que son informados de esta posibilidad se adhieren al tratamiento.

La idea da continuidad a la publicación en 2008 de la guía de práctica clínica sobre tratamiento de cáncer de próstata, que coordinó el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), centro adscrito a la Consejería de Sanidad de Gobierno de Aragón, en el marco del plan de calidad para el Sistema Nacional de Salud, “GuíaSalud”. El proyecto se hace eco de estrategias similares pioneras en Canadá, EEUU y Holanda.

Angel Borque, jefe de sección de la unidad de Próstata del servicio de Urología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, participó en la elaboración de esta guía y hoy lidera el proyecto de investigación sobre “investigación activa” de la Asociación Española de Urología para este tipo de pacientes.  

Borque es ahora, junto a José Rubio, jefe del servicio de Urología del Instituto Valenciano de Oncología, el investigador principal y responsable de la puesta en marcha de esta terapia que siguen en la actualidad 1.150 pacientes en España, Jesús Gil, urólogo del Miguel Servet, participa también en este proyecto que cuenta con el apoyo de María Jesús Gil, jefe del Servicio de Urología del Miguel Servet. El grupo de investigación modelos estocásticos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza, coordinado por Luis Esteban y Gerardo Sanz, se encarga del análisis estadístico de procesos para todos los casos en nuestro país.

El objetivo es que los enfermos, sobre todo los más jóvenes de entre 50 y 65 años, puedan convivir con el tumor sin que se actúe de forma agresiva y que, con un riesgo muy bajo para su salud, consigan mantener su calidad de vida intacta. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el riesgo de diseminación del tumor existe también en este tratamiento y que debe valorase de forma conjunta médico-paciente.

En este sentido, y según los resultados del programa de vigilancia activa para pacientes de cáncer de próstata en España que Angel Borque acaba de presentar en la tercera conferencia  Internacional sobre vigilancia activa en Milán, las tasas de supervivencia de los enfermos con bajo o muy bajo riesgo sometidos a vigilancia activa son similares al tratamiento inmediato. Así, el 62% de los pacientes que optan por la vigilancia activa continúa sin tratamiento activo a los 4 años de seguimiento, sin por ello empeorar el pronóstico del mismo. Asimismo, destaca la elevada satisfacción de los pacientes con los resultados de esta terapia.

Borque y Rubio lideran a su vez un subproyecto multicéntrico nacional derivado del anterior, sobre la capacidad del marcador 4K en estos pacientes para identificar su verdadero riesgo si permanecen en “vigilancia activa” y cuyos resultados esperan obtener a finales de este año 2016.   

El deseo del paciente, convencido de los beneficios de esta estrategia terapéutica, y la colaboración absoluta y multidisciplinar entre diferentes especialidades médicas como urología, radiología o anatomía patologíca son necesarios para el éxito de esta terapia

lunes, 22 de febrero de 2016

Implicar al paciente en la gestión de su enfermedad con formación e información mejora su calidad de vida



El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud pone en marcha una nueva línea de trabajo para fomentar las decisiones compartidas médico- paciente, en el marco del programa nacional GuíaSalud
GuíaSalud potencia la oferta de recursos, servicios y productos basados en la evidencia científica para mejorar la calidad de la atención sanitaria en el Sistema Nacional de Salud. Coordinado por el IACS, participan las 17 Comunidades Autónomas y el Ministerio de Sanidad
La guía sobre la atención integral a las personas con enfermedad de alzhéimer y otras demencias es uno de los recursos más utilizados, junto a la de cuidados paliativos y la de diabetes
Implicar al paciente en la gestión de su enfermedad mejora su calidad de vida. Bajo esta premisa, el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón, pone en marcha una nueva línea de trabajo para fomentar las decisiones compartidas médico-paciente, en el marco del programa nacional GuíaSalud, y en coordinación con la Comunidad Autónoma de Canarias.
GuíaSalud es un instrumento creado para mejorar la calidad de la atención sanitaria en el Sistema Nacional de Salud. Coordinado por el IACS, participan las 17 Comunidades Autónomas y el Ministerio de Sanidad. El objetivo es potenciar la oferta de recursos, servicios y productos basados en la evidencia científica para apoyar la toma de decisión de los profesionales y de los pacientes. Además, impulsa la creación de redes de colaboradores y la cooperación entre entidades relacionadas con las Guías de Práctica Clínica (GPC) y la Medicina Basada en la Evidencia (MBE).
En el marco de este programa, se apuesta por ampliar la  formación y mejorar la comunicación e información compartida entre todos los agentes implicados: sistema sanitario, médicos, pacientes, familiares, cuidadores y sociedad en general.  Arranca ahora una nueva línea de trabajo para fomentar una gestión de la enfermedad que otorga mayor protagonismo al paciente.
Implicar al paciente en su autocuidado con formación e información ayuda a que acepte mejor su enfermedad y a una mayor seguridad y confianza a la hora de seguir el tratamiento prescrito por su médico. Además, se consigue disminuir el número de visitas médicas, ingresos hospitalarios y complicaciones de la enfermedad, se mejora el cumplimiento terapéutico y, en consecuencia, disminuye el número de bajas laborales.  
Así, el objetivo de esta nueva línea de trabajo de GuíaSalud es que el paciente pueda ser cada vez más activo en su enfermedad y consciente de que es el principal responsable de su salud. De esta manera potenciará su cuidado personal y estará motivado para continuar su vida en la medida de posible integrado en la sociedad y en el trabajo.
GuíaSalud pone a disposición de médicos y pacientes 46 guías de práctica clínica, más de 5600 páginas de contenidos especializados y 900 documentos y referencias bibliográficas. Asimismo, recoge información sobre experiencias reales y ofrece la posibilidad de compartir buenas prácticas. Todos los recursos son de acceso gratuito en www.guiasalud.es
 Con esta nueva línea de trabajo que ya se ha puesto en marcha, se ampliará y mejorará la información dirigida especialmente a los pacientes, familiares y cuidadores, que se incluye ahora en las Guías de Práctica Clínica. Estas guías son un conjunto de recomendaciones basadas en la mejor evidencia científica con el objetivo de facilitar al equipo de salud, a las personas y a sus cuidadores la toma de decisiones sobre su asistencia sanitaria.
En los nuevos accesos dedicados a los pacientes se reforzará la información necesaria para que los afectados puedan conocer mejor su problema de salud y analizar las causas y factores que pueden haber influido en el desarrollo de la enfermedad, así como el diagnóstico, el tratamiento más adecuado y el seguimiento. De esta manera, los pacientes podrán mejorar su autocuidado de una forma responsable, pudiendo tomar decisiones adecuadas para gestionar el impacto físico, personal y social de su enfermedad, mejorando por tanto su calidad de vida.
En general, los recursos sobre salud mental, pediátrica, nutricional, reproductiva, del sistema circulatorio, respiratorio y genitourinario son las grandes áreas de consulta de GuíaSalud. En concreto, la guía sobre la atención integral a las personas con enfermedad de alzhéimer y otras demencias es una de las más consultadas, junto a la de cuidados paliativos, diabetes, tratamiento y prevención de la tuberculosis y trastornos de la conducta alimentaria.

lunes, 15 de febrero de 2016

El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud lidera un proyecto europeo para compartir conocimiento en enfermedades crónicas



Se trata de una herramienta para promover y facilitar un proceso de intercambio y transferencia de buenas prácticas entre países y regiones europeas en el campo de las enfermedades crónicas.  

CHRODIS es una acción conjunta de la Unión Europea, en la que participan 26 estados miembros, que busca el intercambio de buenas prácticas en enfermedades crónicas, así como promocionar el envejecimiento saludable en todo el ciclo de vida.



La Unidad de Investigación en Políticas y Servicios de Salud del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) coordina la plataforma de intercambio de conocimiento en enfermedades crónicas  (PKE) que se está poniendo en marcha en el marco de la acción conjunta europea, CHRODIS. Esta plataforma estará operativa a mediados de 2017. Su objetivo es que Gobiernos, investigadores, pacientes, cuidadores, profesionales,  organizaciones médicas y sociales y la opinión pública en general puedan encontrar los mejores conocimientos sobre enfermedades crónicas y así compartirlos o utilizarlos como referente a nivel europeo. 

Enrique Bernal, investigador principal del proyecto que desarrolla el IACS, ha presentado las últimas novedades sobre esta plataforma en la Asamblea General de CHRODIS que se ha celebrado recientemente en Madrid. CHRODIS es una acción conjunta de la EU, en la que participan 26 estados miembros, que busca el intercambio de buenas prácticas en enfermedades crónicas así como promocionar el envejecimiento saludable en todo el ciclo de vida.

El Gobierno de España, a través del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el Instituto Carlos III, coordina el proyecto CHRODIS, que cuenta con la cofinanciación de la Dirección General de Salud de la Unión Europea desde su puesta en marcha en 2014. 

El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud asumió el liderazgo de uno de los paquetes de trabajo que se enmarca en este proyecto, la plataforma PKE. Se trata de una plataforma que nace con el objetivo de convertirse en un centro de intercambio de prácticas excelentes en prevención y atención de la enfermedad crónica y de las políticas al respecto que se adoptan en Europa. Para ello, la plataforma incluye un servicio en línea con consultores expertos para el desarrollo, implementación, evaluación y transferencia de las buenas prácticas en enfermedades crónicas. También recoge una biblioteca digital con contenidos de interés.

La plataforma, en la que trabajan investigadores de ocho países, nace con un enfoque específico en cuatro áreas de interés. La promoción de la salud y prevención primaria, la multi-morbilidad e intervencionismo organizacional, el empoderamiento del paciente y, por último, la diabetes, que tiene carácter transversal. 

Las primeras fases de este proyecto se han dedicado a desarrollar y definir, mediante consenso internacional (Delphi) los criterios que se han de cumplir para que una acción pueda ser considerada una buena práctica y así convertirse en referente y modelo para su puesta en marcha en otros contextos y situaciones adecuadas. Las dos primeras áreas de interés ya están finalizadas y las otras dos se encuentran en un estadio muy avanzado. 

De esta manera, los usuarios interesados podrán acceder a la plataforma para buscar información sobre las mejores prácticas de atención a enfermos crónicos realizadas en Europa, buscar información relacionada con las mismas (vídeos, documentos, herramientas etc) y proponer para evaluación por revisores expertos sus propias experiencias en intervenciones y cuidados. Las prácticas propuestas se someten a una evaluación sobre los criterios establecidos por los expertos (Delphi). Finalmente, dos revisores y un árbitro califican la acción con una puntuación final que puede situarla como candidata, buena práctica o mejor práctica europea. Todas las acciones propuestas tendrán cabida en la plataforma. 

Además, a través de esta herramienta se pretende fomentar la transferencia de estas buenas prácticas y su implantación en ámbitos adecuados a su desarrollo. Un amplio equipo de expertos trabajará para poner en común las mejores prácticas y tutelar esta transferencia entre los diferentes países de la Unión. 

Las enfermedades crónicas son enfermedades de larga duración y por lo general de progresión lenta. Las enfermedades cardíacas, los infartos, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, son las principales causas de mortalidad en el mundo, siendo responsables del 63% de las muertes. En 2008, 36 millones de personas murieron de una enfermedad crónica, de las cuales la mitad era de sexo femenino y el 29% era de menos de 60 años de edad, según la OMS. 

En España, según la Encuesta Nacional de Pacientes Crónicos, en 2014 el 71,8 de las personas de 65 y más años padecía algún tipo de enfermedad crónica


 

viernes, 5 de febrero de 2016

Los tumores malignos, segunda causa de muerte en Aragón



Una tercera parte de la población española padecerá cáncer en algún momento de su vida

En el Centro de Investigación Biomédica de Aragón (CIBA) desarrollan investigación puntera en oncología 13 grupos del entorno sanitario público aragonés

La mortalidad por tumores malignos ha sido la segunda causa de muerte en Aragón, según los últimos datos publicados por el Gobierno de Aragón referentes al año 2013. El tumor maligno broncopulmonar es la causa más frecuente de muerte en hombres y el tumor maligno de mama es el tumor más frecuente como causa de muerte en la mujer. 

Según estos mismos datos, desde el año 2004 la mortalidad por tumores en Aragón ha disminuido un 10% en hombres y un 5 % en mujeres, una tendencia descendente muy similar a la media española.

Sin embargo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) asegura que esta enfermedad va en aumento y que una tercera parte de la población española padecerá cáncer en algún momento de su vida, de manera que para 2020 espera 246.713 nuevos diagnósticos, un 12,6 % más que en 2012.


Prevención e investigación
Son la prevención y la investigación las mejores armas en nuestra lucha contra el cáncer. La Organización Mundial de la Salud asegura que al menos un tercio de todos los casos de cáncer pueden prevenirse. La prevención, subraya, constituye la estrategia a largo plazo más costoeficaz para el control del cáncer.

En esta misma línea, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) acaba de publicar el Código Europeo contra el Cáncer, en el que se destaca la importancia de no fumar, mantener una dieta saludable y evitar la carne procesada, para evitar la aparición de algún tipo de tumor.

En concreto, el código contiene 12 formas de ayudar a la población a adoptar estilos de vida más saludables y a impulsar la prevención del cáncer, ya que se estima que casi la mitad de todas las muertes por cáncer en Europa podrían evitarse si todos siguieran las recomendaciones establecidas.

En investigación, Aragón acoge algunos de los grupos más destacados en esta área. En concreto, en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón (CIBA) desarrollan investigación puntera en oncología 13 grupos del entorno sanitario público aragonés. 

Aplicación de radiofrecuencia en la destrucción de tumores de parénquimas sólidos, Grupo ARiHSP de investigación en Políticas y Servicios Sanitarios, Grupo aragonés de investigación en Atención Primaria, Grupo de estudio de enfermedad de Gaucher y neoplasias hematológicas, Oncología Médica Hospital Clínico Lozano Blesa, Oncología médica "Miguel Servet", Patología Digestiva, Terapia génica y celular del cáncer, Grupo de Investigación en Hematología del HCU Lozano Blesa, Grupo de Urología, Hospital Universitario Miguel Servet (URO-SERVET), Patología Quirúrgica del Tórax, Oncología Ginecológica del HUMS y Fotobiología y Dermatología, son algunos de estos grupos de investigación.