martes, 1 de septiembre de 2015

“Infobesidad”, sobrecarga informativa y Medicina Basada en la Evidencia

Actualmente, el profesional de la salud (personal médico y de enfermería), en su labor diaria de contacto con los pacientes, por un lado, en ocasiones, presenta lagunas del conocimiento a las cuales debe dar respuesta y, por otro, se enfrenta a abundante y abrumadora información científica. Sin embargo no siempre dispone de la habilidad o del tiempo para poder actualizarse

Paralelamente, el auge la medicina basada en la evidencia (MBE) hace que el profesional sanitario deba tener a su alcance las mejores evidencias. Como afirman nuestros compañeros del Atlas VPM, las variaciones injustificadas de la práctica médica implican en la mayoría de las ocasiones infrautilización de cuidados efectivos, sobre-utilización de cuidados inefectivos e ineficientes y acceso desigual a cuidados necesarios a la población, por lo que la posibilidad de tener la mejor evidencia hará posible mayor equidad en la asistencia sanitaria.


La medicina basada en la evidencia para la toma de decisiones sobre bases científicas, requiere de una amplia revisión de la literatura que se encuentra muy dispersa en bases de datos como Pubmed, CINAHL, Embase, Web of Science, y otras de naturaleza secundaria o de revisiones como UptoDate, Cochrane, GuíaSalud, entre otras. Es por ello que el papel de la Biblioteca Virtual es esencial como organización de estas fuentes de información y los documentalistas, como prestadores de servicios de formación, referencia o préstamo.

Como consecuencia de disponer de tanta información, hay estudios que aseguran que un profesional de la salud necesita leer 19 artículos al día, todos los días del año, para poder estar al día de la evidencia referente a su especialidad (1)

En otro estudio (2) se plasman los datos de 24 horas de observación en un servicio de un hospital, donde se atendieron a 18 pacientes y se identificaron 3679 páginas de Guías de Práctica Clínica relevantes para los cuidados inmediatos de los mismos, lo que aproximadamente supondría para los profesionales sanitarios alrededor de 122 horas de lectura.

Tres cuartas partes de los profesionales médicos encuestados en un estudio realizado en centros españoles en el 2009, afirman recurrir de forma regular a internet para actualizar información, aunque hay diferencia entre el uso de médicos especialistas  y médicos de atención Primaria. En comparación con los especialistas, los médicos de atención primaria necesitan información, más en el punto de atención, pero al utilizar las fuentes de información disponibles para obtener información clínica se sienten abrumados por la cantidad de información clínica, ya que sus habilidades de búsqueda suelen ser inadecuadas y aseguran tener una falta de confianza para ser capaces de responder a la pregunta clínica.

¿Qué papel juegan los bibliotecarios y documentalistas para paliar este problema?

 

El papel del bibliotecario y del documentalista es ayudar y facilitar el acceso a la información, pero una de las tareas más importantes es la de formar y guiar en las búsquedas bibliográficas.

Se han demostrado cambios en la toma de decisiones clínicas como resultado de la información científica suministrada por la biblioteca o servicio de documentación y, en algunos casos, se ha cuantificado como una reducción de estancia en el hospital. Por ejemplo, en 2012 se publicó un estudio llevado a  cabo por investigadores de la Universidad de Harvard que confirmó que el uso de una herramienta de síntesis de la evidencia durante un período de tres años se asociaba con una mejor calidad de la atención a los pacientes, estancias más cortas (372.500 días de hospital al año) y unas tasas de mortalidad más bajas (ahorro de 11.500 vidas por período de tres años) (3)

Por ello, se evidencia lo positivo de disponer de una buena biblioteca virtual y de profesionales de la documentación científica formados, ya que el hecho de poner a disposición de sus profesionales la mejor evidencia científica supone un ahorro a la institución.

Visita aquí la Biblioteca Virtual del IACS



Montse Salas Valero
Técnico en Documentación y Sistemas de Información del IACS
Coordinadora de la Biblioteca Virtual- Bibliosalud-Aragón

  
Fuentes: 
  1. Davidoff F, Haynes B, Sackett D, Smith R. Evidence based medicine. BMJ. 1995;310(6987):1085-6.
  2. Allen D, Harkins KJ. Too much guidance? Lancet. 2005;365(9473):1768.
  3. Isaac T, Zheng J, Jha A. Use of UpToDate and outcomes in US hospitals. J Hosp Med. 2012 ;7(2):85-90.

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