viernes, 31 de julio de 2015

Nos vamos de vacaciones ¡volvemos en septiembre!

Dejamos el blog descansando durante el mes de agosto. Aprovecharemos para reponer fuerzas, descansar y así volver con energías renovadas en septiembre. ¡Felices vacaciones!


lunes, 27 de julio de 2015

La lactancia materna y la conciliación laboral


Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, esta vez con el lema: "Amamantar y Trabajar ¡logremos que sea posible!" por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud y de UNICEF. En Europa, al ser agosto un periodo vacacional, este evento se celebra de común acuerdo la semana 41 del año, es decir, a principios de octubre (este año del 4 al 10 de octubre). Aún así, no queremos dejar de hacernos eco de la importancia de la lactancia materna y de esta campaña, aprovechando que en muchos países sí se celebra esta semana.

La leche materna es el primer alimento natural de los niños y el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes y energía que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación durante los 6 meses siguientes; a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos.

Foto: AFP.
La europarlamentaria italiana Licia Ronzulli y su bebé
durante una sesión del Parlamento de Estrasburgo

Amamantar no siempre es un camino de rosas y la conciliación (o intento de) con el mundo laboral muchas veces acaba en destetes tempranos y no deseados. Con la SMLM 2015, WABA y sus redes y asociados/as a nivel global, regional y nacional, buscan empoderar y apoyar a todas las mujeres que trabajan en los sectores formales e informales, para que puedan combinar su trabajo y la crianza de sus hijos y, en particular, para que puedan amamantar.


Los objetivos de la SMLM2015 son estos:

  1. Unir los esfuerzos multi-dimensionales de todos los sectores para facilitar que las mujeres puedan trabajar y amamantar en todo lugar.
  2. Desarrollar acciones por parte de empleadores/as que sean Amigables con las Familias/Bebés/ y Madres, y que apoyen activamente a las madres trabajadoras para que continúen amamantando.
  3. Informar sobre los últimos avances en la tutela y protección de los Derechos de Maternidad en todo el mundo y crear conciencia sobre la necesidad de fortalecer las legislaciones nacionales y su aplicación.
  4. Compartir, facilitar y fortalecer las prácticas que ayudan a la lactancia materna de las mujeres que trabajan en los sectores informales.
  5. Comprometer y trabajar con grupos específicos, por ejemplo, de Derechos de las Trabajadoras, de Mujeres, de Jóvenes y Sindicatos para proteger los derechos de lactancia materna de las mujeres en sus lugares de trabajo.
Aquí podéis ver la información completa de la campaña.

Además, WABA ha elaborado un documento de ayuda (en inglés) para todas las personas que quieran elaborar estrategias de apoyo a la lactancia materna dirigidas específicamente a las mujeres trabajadoras.

Elsa Palacios Ramos
Responsable de Comunicación del IACS


lunes, 20 de julio de 2015

Nuevas iniciativas de participación del paciente en el área sanitaria

En nuestro país, la participación de los ciudadanos en el ámbito sanitario tiene su primera articulación jurídica en la Ley General de Sanidad de 1986, en la que se definieron los Consejos de Salud de Área. Desde esta fecha hasta la actualidad se han producido adaptaciones legislativas que  evidencian la evolución del  proceso de participación ciudadana en el área sanitaria.

Las transformaciones sociales, económicas y demográficas de estos últimos años, han dado lugar a la renovación de los valores bioéticos. La autonomía del paciente como principio ético implica un cambio cultural sin precedentes en la relación médico-paciente. Esta articulación viene definida por el nuevo rol que adopta el paciente, caracterizado ahora por ser un  agente activo integrado en un modelo deliberativo, de toma de decisiones compartidas, frente a la pasividad y paternalismo del modelo anterior.

El ejercicio de estos principios no puede ser ejecutado únicamente desde los consejos de salud, cuya entidad y funciones están dirigidas a actividades de otra naturaleza. De modo que aparecen nuevas actuaciones participativas de carácter individual y colectivo.

¿Cómo es el nuevo escenario?


En este nuevo escenario el paciente se instala como eje del sistema, y la práctica de este conjunto de actuaciones exige el uso de herramientas que hagan efectiva su participación.  El paciente, ahora empoderado, necesita información y formación para ejercer su rol activo.

Una importante manifestación de este cambio es el surgimiento de la medicina del futuro, la medicina P4. Este concepto ha sido acuñado por el biólogo Leroy Hood, para significar una nueva forma de ejercer el hacer médico frente a la tradicional práctica reactiva, en la que el profesional interviene cuando hay enfermedad.

La medicina P4 se caracteriza por ser personalizada, preventiva, predictiva y participativa. 



Sobre la participación, al usuario del sistema se le presenta una vía de influencia en aspectos tales como: participación en actividades de promoción de la salud, en la toma de decisiones sobre su estado de salud, implicación y responsabilidad en el uso racional de los recursos y, en la evaluación de los resultados.

En lo que refiere a la implicación del paciente en su propio estado de salud, esta línea de intervención está directamente relacionada con la mejora en la calidad de vida y el desarrollo de la atención sanitaria, que ha tenido como consecuencia el aumento de la esperanza de vida, y también la prevalencia de las enfermedades crónicas y la pluripatología.

La posibilidad de que el paciente actúe activamente sobre su proceso de salud le exige estar capacitado y le convierte en lo que hoy se denomina, “paciente activo”.

Esta vía participativa va a tener importantes consecuencias sobre los dos agentes interactuantes: el paciente y el sistema sanitario, al incorporar dos elementos emergentes en la atención sanitaria: la alfabetización en salud y la sensibilidad cultural.

El paciente

En lo que respecta al primer agente, el paciente empoderado tiene mas posibilidades de mantenerse integrado en su ámbito social, frente a aquel que permanece displicente sobre su estado.

La Universidad de Stanford, pionera en el desarrollo de programas de educación para el autocuidado, en la década de 1980 implementó el Chronic Disease Self-Management Program (CDSMP).

De acuerdo a las evaluaciones realizadas por CDSMP, los beneficios que repercutieron sobre el paciente se concretan en:


  • Aumento de la confianza en el profesional sanitario y en sí mismo
  • Incremento de la autoestima y en la responsabilidad de su salud
  • Incorporación de hábitos de vida saludables
  • Mejor control de la enfermedad
  • Mejora de la relación médico-paciente
  • Disminución de la frecuentación
  • Disminución de las complicaciones y efectos secundarios
  • Disminución del número de ingresos
  • Disminución de situaciones de emergencia
  • Mejora del cumplimiento y adherencia terapéutica
  • Reducción del número de diagnósticos de depresión
  • Disminución del número de bajas laborales

 

El sistema sanitario


Sobre el segundo agente, identificado como el sistema sanitario, todas estas cuestiones también tienen un efecto positivo a nivel organizacional. Se puede afirmar que los pacientes activos  favorecen la sostenibilidad del sistema y son capaces de emitir juicios que servirán a la institución en la evaluación de la calidad asistencial.


A mediados del periodo de 1990 el Group Health Research Institute estadounidense, desarrollo el Chronic Care Model (CCM), que se ha ido actualizando al incorporar los avances en el campo de la atención crónica.Los objetivos que persigue este modelo se centran en tres áreas: la salud del paciente, la satisfacción del sistema y el ahorro de costes.

Otras experiencias precursoras en el CCM son: el Expert Patients Programme, iniciativa gubernamental puesta en marcha en Inglaterra desde 2002 con el objetivo de proporcionar y evaluar el apoyo a la autogestión a gran escala; el proyecto también inglés, Co-Creating Health, que combina la impartición de cursos de autogestión para pacientes, formación específica para médicos y procesos de mejora de servicios; o los programas desarrollados en Australia (Flinders Program), Canadá y Dinamarca (Laer at leve med kronisk sygdom).


En España

En lo respecta a nuestro país, también tienen presencia los denominados Programas de Pacientes Expertos y Escuelas de Pacientes.Las primeras representaciones en aparecer son los Programas de Paciente Experto del Institut Catalá de la Salut y de la Fundación Educación, Salud y Sociedad de Murcia en el año 2006.

Posteriormente, en 2008 se instalan la Escuela de Pacientes de Andalucía adscrita a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y la Universidad de los pacientes de la Fundacion Josep Laporte y la Universidad Autónoma de Barcelona. A estas, le sigue en 2009 la Escola Galega de Saúde para Ciudadáns del Servicio Gallego de Saúde (SERGAS).

Por último en 2010, se presentan la Paziente Bizia-Paciente Activo de Osakidetza del País Vasco y la Escuela de Salud y cuidados de Castilla-La Mancha, vinculada al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).

¿Y en Aragón?


En el caso de Aragón, durante los años 2014 y 2015 se ha ejecutado un programa de participación  a iniciativa del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), en colaboración con las Asociaciones de Pacientes. Son las “Jornadas Pacientes y Salud”. Se trata de un proyecto en el que profesionales, pacientes y familiares exponen las principales características de la enfermedad, su tratamiento actual y las perspectivas de cara al futuro. Del mismo modo, se expresan  inquietudes y opiniones por parte de los colectivos afectados, generado un entorno de debate y opinión.

Probablemente el éxito obtenido en la experiencia aragonesa y la demanda de este tipo de actuaciones por parte de los participantes, de lugar a la conformación de una estructura de carácter permanente que impulse y desarrolle el modelo participativo en Aragón.


Por último señalar que, entre otras consecuencias, el cambio de modelo en la relación salud-cuidadanía, ha dado lugar al surgimiento de todas estas iniciativas. Muchas de ellas ya están consolidadas en el tejido social e institucional, otras despuntan como proyectos que tendrán un intenso seguimiento. No obstante, no dejan de ser una parte iniciática de lo que compondrá el asentamiento de los nuevos valores centrados en el paciente y en su participación en el sistema de salud.

María Luisa Gracia
Técnico de Formación
Área de Transferencia del IACS

lunes, 13 de julio de 2015

eHealth, mHealth, wearables, apps… Help!

Hablábamos el otro día de la eHealth y del problema de desigualdad que origina la brecha digital en el ámbito de la sanidad. Pero¿qué entendemos por eHealth? ¿Cuál es la diferencia con mHealth? ¿Es lo mismo una aplicación que un wearable? Con la adopción masiva de las nuevas tecnologías adoptamos también neologismos y términos que pueden generar confusión.

La eSalud, eHealth o Telemedicina supone la aplicación de las Tecnologías de Información y Comunicación (o TIC, como habitualmente se las conoce) en todos aquellos aspectos que afectan al cuidado de la salud, incluyendo desde la gestión de las organizaciones implicadas, hasta la consulta, diagnóstico y seguimiento de los pacientes. Es decir, cualquier servicio que se pueda prestar relacionado con la salud en el que no haya un contacto físico directo entre sus implicados y para el que sea necesario el uso de las TIC.


Una de sus grandes ventajas es que mejora la accesibilidad de los servicios sanitarios independientemente de dónde estés. El ejemplo claro es el acceso a servicios especializados por parte de personas que viven en núcleos rurales aislados, evitando así su desplazamiento a los centros. Aquí entra también lo que llamamos telediagnóstico. Es decir, el diagnóstico a distancia de un paciente por parte de un médico, que puede tener acceso en tiempo real a las imágenes del paciente. Por ejemplo: una persona que vive en una zona rural sufre una lesión cutánea. Envía la imagen por medio de un sistema de comunicación establecido, y el médico da su diagnóstico sin que el paciente tenga que ir a la consulta.

Pero no solo el paciente se beneficia de la tecnología. Los profesionales tienen gracias a las TIC la posibilidad, por ejemplo, de consultar el historial clínico de los pacientes, de emitir recetas electrónicas,  de acceder a artículos especializados para su reciclaje y de recibir formación continua o interactuar con otros profesionales para emitir diagnósticos consensuados. En el caso anterior,  si el médico de atención primaria recibe en su dispositivo la imagen de la lesión cutánea que le envía su paciente y tiene dudas sobre si derivarle o no a un especialista en Dermatología, puede enviarle la imagen y tomar una decisión o diagnóstico conjunto (con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero por parte de todos).

La mHealth es la parte de la eHealth que implica la práctica de la medicina y la salud con el apoyo de dispositivos móviles (como smartphones, dispositivos de monitorización de pacientes u otros dispositivos inalámbricos) para abordar desde la prevención hasta el tratamiento, pasando por el diagnóstico. La mHealth facilita el seguimiento del tratamiento pautado por el profesional (no hay que olvidar que la mayor causa de ingresos hospitalarios evitables es la falta de adherencia de los pacientes a lo prescrito por el médico).



En relación con esto encontramos, por un lado, la teleasistencia, que es la atención remota y personalizada de las personas que viven en su domicilio, pero que requieren de algún tipo de ayuda o seguimiento que puede ser facilitado gracias a las TIC. Facilita que los pacientes que lo necesitan (por problemas de movilidad para desplazarse, por ejemplo)  puedan ser atendidos y monitorizados a través de equipamientos (tales como pulsadores) y dispositivos móviles, sin la necesidad de desplazarse a su centro asistencial.

Por otro lado, apps o aplicaciones sanitarias en los smartphones vienen existiendo desde hace bastante tiempo, aunque últimamente han ganado en sofisticación. Se consolidan como herramientas muy útiles para fomentar el cuidado de la salud, el seguimiento de buenos hábitos y el acceso a información fiable (en la mayor parte de los casos) y comprensible. Pero también presentan importante ventajas para los profesionales y sino, echad un vistazo a esta app creada por cirujanos para aprender a operar.

Periódicamente se publican informes sobre apps de salud con las correspondientes valoraciones, que puede ser de interés para estimar su rigor. Por ejemplo, podéis ver el European Directory of Health Apps 2012-2013 o, en España, el Informe 50 mejores Apps de Salud en español. Según este último informe, la esencia de la mHealth que la distingue del tradicional modelo de Internet basado en una pantalla de ordenador y un ratón es la app.

Y, finalmente, encontramos a los wearables, muy ligados al concepto de gamificación que tan en alza está en el sector de la salud. El término wearable hace referencia a dispositivos y aparatos electrónicos que puedes llevar puestos, como por ejemplo, ropa, gafas, relojes, pulseras o incluso joyas, y que interactúan con el usuario con el objetivo de realizar alguna función específica (por ejemplo, medir actividad física o sueño). Es un mercado que ha crecido mucho en los últimos años y que está íntimamente ligado al desarrollo de las app. De hecho, IDC señala que el número de aplicaciones desarrolladas para los wearables alcanzará las 349.000 en 2019.
El siguiente paso sea, quizá, el desarrollo de dispositivos con una única función. Esta evolución, tal y como apuntan en Smartherapy, podría llevarse, por ejemplo, a unos guantes que nos guíen para aprender a tocar el piano y, por qué no, que ayuden a los cirujanos en su formación o en el ejercicio de su trabajo.

De forma resumida y gráfica, podríamos resumir (sin ser exhautivos) de la siguiente manera:




En un estudio publicado este mismo año queda constancia de que estamos en el buen camino ya que somos el tercer país en Europa que más adopta la eHealth, solo adelantados por Finlandia y Dinamarca. No cabe duda alguna de que la tecnología en la salud ha venido para hacernos la vida más fácil – a profesionales y pacientes -  y, afortunadamente, para quedarse. Sin embargo, debemos trabajar en salvar las diferencias que crea la brecha digital y ese es, también, un largo camino.

Elsa Palacios Ramos
Responsable de Comunicación del IACS

miércoles, 8 de julio de 2015

Los niños y las urgencias pediátricas: hagamos un uso racional de los recursos

En los últimos años las visitas a los Servicios de Urgencias Pediátricas, tanto de Atención Primaria como hospitalarios, han experimentado un ascenso importante, que no corresponde con un aumento proporcional de la población pediátrica.  De hecho, algunos análisis evidencian un incremento de alrededor del 50% en el uso de los Servicios de Urgencias en los últimos diez años. Por otra parte, muchos de los casos atendidos se habrían tratado mejor fuera de dichos servicios, ya que la atención de urgencias dificulta, en general, la atención continuada y el seguimiento de los problemas no urgentes.



La educación para la salud es la clave



Pero, ¿por qué sucede esto? Los profesionales son cada vez más conscientes de que la educación para la salud es fundamental para que las personas reconozcan sus necesidades de salud. De hecho, la falta de este tipo de educación se considera una de las causas más habituales de la hiperfrecuentación y de la utilización inadecuada de los recursos sanitarios de urgencias. 

Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, las actividades de educación sanitaria se han demostrado útiles sobre grupos de pacientes que hiperfrecuentan los Servicios de Urgencias y sobre pacientes con patologías crónicas. Por ello, partiendo de la necesidad de implementar estrategias educativas para responsabilizar a las personas de la protección de su salud, han lanzado un Programa de Educación Para la Salud sobre el Uso Racional de las Urgencias Pediátricas que es, en definitiva, un proyecto para trabajar con las familias el uso de estos servicios y la actuación ante patologías frecuentes y no graves.


http://www.aepap.org/grupos/grupo-de-educacion-para-la-salud/biblioteca/programa-de-eps-sobre-el-uso-racional-de-las-urgencias-pediatricas


No pretende dar una clase magistral a las familias, sino capacitarlas partiendo de sus conocimientos, experiencias y habilidades. El programa está pensado para ser impartido en los centros de salud en seis sesiones estructuradas y desarrollando dinámicas y casos prácticos.

El objetivo último es concienciar y capacitar a las familias asistentes al taller de la utilización adecuada de los bienes y servicios del sistema sanitario, así como de conseguir que los participantes sean capaces de actuar correctamente cuando su hijo presente ciertos síntomas o patologías (gastroenteritis, dermatitis atópica, fiebre, infecciones respiratorias...), ayudándoles también a identificar los síntomas de gravedad y que requieren una intervención de urgencia.

Aquí podéis acceder a la información del Programa. Aunque está pensado para ser impartido por profesionales en los centros de salud, el contenido es lo suficientemente didáctico y accesible como para que su lectura pueda interesar a cualquier familia (aunque lo deseable sería, sin duda, poder asistir a esas sesiones de formación presencial).

Más información: Pediatría Basada en Pruebas

* Información obtenida del documento del Programa

Elsa Palacios Ramos
Responsable de Comunicación del IACS

lunes, 6 de julio de 2015

La seguridad del paciente. El caso del Hospital Lozano Blesa de Zaragoza

La investigación en servicios sanitarios es una de las líneas de investigación prioritarias dentro del campo de la Salud Pública. Aunque es reconocido que el sistema sanitario es uno de los determinantes de la Salud, con frecuencia no se dispone de información que permita conocer la repercusión de los servicios sanitarios en la salud de las poblaciones*.

El grupo de investigación GRISSA tiene como objetivo el estudio de la utilización de los servicios y tecnologías sanitarios, especialmente en la comunidad autónoma de Aragón, analizando aspectos de relevancia como efectividad, eficiencia, adecuación, seguridad, calidad y equidad de los mismos.

Recientemente han publicado un documento que lleva por título "Seguridad del paciente en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa: en clave de mejora" (pdf), así que hemos pedido a sus autores que nos expliquen en qué consiste esta publicación. Desde aquí, les agradecemos su colaboración.


Esto es lo que nos cuentan:

La dificultad para cambiar ideas preconcebidas, hábitos y costumbres es, probablemente, el mayor escollo para hacer eficaz hasta la más sencilla práctica para mejorar la seguridad del paciente. Hacer de la seguridad una prioridad para los profesionales significa pasar de la teoría a la práctica y cambiar la cultura de seguridad de los profesionales y del propio hospital. Durante los últimos 3 años, el Hospital Clínico, en su firme compromiso con el objetivo de mejorar la seguridad del paciente, ha intentado difundir entre los profesionales las publicaciones más recientes, experiencias de éxito en otros centros y las iniciativas de nuestro propio hospital, a través de una serie de boletines mensuales, abiertos no sólo a la lectura, sino también a la colaboración de todos los profesionales del hospital.

Queremos compartir esta experiencia y mejorarla con la ayuda de los médicos y enfermeras del Hospital Clínico Universitario. Sus ideas, conocimientos y sentimientos respecto a la seguridad del paciente se reflejan en el volumen que ahora presentamos.

Este libro no es un manual de contenidos exhaustivos sobre seguridad del paciente. Aúna, eso sí,  conocimiento y experiencia de profesionales del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza comprometidos con su quehacer.  Conocimiento y experiencia que proporcionan algunas de las claves para la mejora de la seguridad del paciente y que son, entre otras: tener conciencia de los problemas de seguridad, aplicar las técnicas de gestión del riesgo, promover una cultura proactiva y transparente, utilizar la mejor evidencia disponible, normalizar tareas y procedimientos y aplicar tres valores individuales de notable repercusión colectiva como son la prudencia, la perseverancia y la excelencia.


Carlos Aibar Remón
Blanca Obón Azuara
Javier Moliner Lahoz
Isabel Gutiérrez Cía
Coordinadores


Además...

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) impulsa y promueve la Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud (SNS), desarrollada desde el año 2005 en colaboración con las Comunidades Autónomas, que integra las aportaciones de los profesionales sanitarios y de los pacientes a través de sus organizaciones. Tras diez años de desarrollo, se plantea la actualización para un nuevo quinquenio 2015-2020, con el fin de tener un instrumento que de una visión general de lo realizado previamente y facilite la reflexión y la toma de decisiones consensuadas en torno a la Seguridad del Paciente en el SNS para este nuevo periodo.

Puedes descargar el documento Estrategia Seguridad del Paciente 2015-2020



miércoles, 1 de julio de 2015

Simulando intervenciones quirúrgicas con laparoscopia

Durante las dos últimas semanas del mes de junio, hemos contado en la Unidad de Cirugía experimental del Centro de Investigación Biomédica de Aragón con un dispositivo, un “simulador de Laparoscopia” cedido por la empresa Applied, para que los cirujanos noveles, los que están realizando su formación en los hospitales de nuestra comunidad, residentes de cirugía general, de ginecología y obstetricia, de urología y de cirugía pediátrica, pudiesen practicar las operaciones que luego tienen que realizar en los pacientes.

El dispositivo con el que se hacen las prácticas parece un abdomen hinchado. Está cubierto por una capa de piel sintética a través de la cual se introducen los trócares, que son las guías por donde se pasan las pinzas necesarias para hacer la operación.

Como el interior de la caja está oscuro, para poder ver en el monitor se utiliza una óptica, que se introduce a través de un trocar, que se inserta en una cámara de vídeo y una fuente de luz. Todas las maniobras se ven a través de un monitor.

Fernando Abadía. Dibujo del pasado viernes. Sesión "simulada" intervención de Nefrectomía Laparoscópica. 


Los alumnos que han realizado estas prácticas han contado con unas bandejas adaptadas a su especialidad. Así, los residentes de cirugía general trabajaban en una bandeja colocada dentro del entrenador pélvico, que tenía un hígado con su vesícula biliar, un intestino grueso y un intestino delgado, además del peritoneo. Los urólogos y cirujanos pediátricos practicaron con unas bandejas que tenían un par de riñones con sus venas, arterias y uréteres. Y los ginecólogos, un útero con trompas y vagina. De esta forma, la práctica fue mucho más real.

Una de las actividades que más practicaron fueron las suturas, ya que es uno de los procedimientos más difíciles de realizar en cirugía laparoscópica. Ha sido una experiencia muy positiva y necesaria para la formación de los futuros cirujanos.


Cristina Pastor Oliver
Responsable de la Unidad de Cirugía Experimental del CIBA

Fernando Abadía
Innovación & Transferencia de Tecnología IACS