lunes, 29 de junio de 2015

Educación y formación ¡¿gratis?!

Seguramente habréis visto el adjetivo “abierto” (open) acompañando a multitud de términos: Open Source o software de código abierto, Open Access y Open Repositories como expresiones relacionadas con la publicación científica, Open Data, términos siempre unidos a los datos públicos abiertos, y por tanto, a la transparencia pública, y en el caso que nos ocupa, Open Learning o la Educación Abierta.

Este tipo de educación se define porque "los materiales que apoyan la enseñanza y el aprendizaje están en abierto y son utilizables por todos; además se basa en tecnologías abiertas que facilitan un aprendizaje colaborativo, flexible y ayudan a compartir prácticas de enseñanza que facultan a los educadores a beneficiarse de las mejores ideas de otros compañeros".

Otros términos relacionados con la educación abierta, y que a menudo aparecen junto a ella, son Open Educational Resources (OER) o Recursos Educativos Abiertos (REA), OpenCourseWare (OCW), y el más reciente, Massive Open Online Course (MOOC) o Cursos En línea Masivos y Abiertos.

Wikipedia: un ejemplo de Recurso Educativo Abierto (REA)

Si queremos conocer cuándo comenzó esta fiebre por desarrollar iniciativas sobre educación abierta, la primera institución que se arriesgó fue el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en 1999. En abril de 2001 realizaron el lanzamiento de OpenCourseWare, donde publicaban de manera libre y gratuita en Internet, los materiales didácticos de asignaturas que se impartían en el MIT. Cuatro años más tarde, en febrero de 2005 se creó el Consorcio OCW en el que hoy participan más de 240 instituciones de educación superior (27 son españolas) y otras instituciones asociadas.

Ejemplo de OCW en la página del Massachusetts Institute of Technology



¿Pero qué significan todas estas siglas - OER, OCW, MOOC -, expresiones y conceptos? ¿Realmente las universidades y otras entidades educativas ofrecen sus materiales gratis y para todos?

Hemos elaborado la siguiente tabla con las características que presentan cada una de estas realidades educativas abiertas, para que podamos aclararnos un poco:


Como puede verse, los MOOC son el movimiento más reciente, complejo y evolucionado en la educación abierta. Sin embargo, debemos tener cuidado porque no es oro todo lo que reluce. Hay autores que puntualizan que existen ejemplos de cursos en línea abiertos y masivos, que no lo son aunque así se autodenominen, ya que ni son en abierto, ni masivos, y a veces, ni son cursos porque no permiten realizar pruebas o evaluaciones.

Estas mismas voces críticas, nos avisan de respecto a los MOOC, aunque parezcan una alternativa gratuita, libre y accesible al conocimiento, hay que hacer algunas puntualizaciones al respecto.

Ejemplo de MOOC en la página de Miriada


Y es que los MOOC siguen un modelo de negocio - similar al que tiene Google -, donde el valor no está en realizar el propio curso on-line, sino en la posible adquisición del resto de servicios que giran alrededor de él. Los MOOC son el anzuelo atractivo que nos incita a querer apropiarnos de la sabiduría de los expertos de instituciones prestigiosas como el MIT, pero no nos damos cuenta de que, aunque estos materiales estén en nuestras manos, el resto de servicios que nos ayudarán a convertir esta información en conocimiento -ayuda pedagógica, la evaluación formativa- y probar que tenemos ese conocimiento -certificados de realización del curso-, son los que realmente nos pueden aportar valor a la experiencia de aprendizaje. Pero estos servicios adicionales ya no son gratis.

  • las bajas tasas de finalización (4%)
  • que no son realizados por las personas que iban a ser más beneficiadas, es decir las personas menos formadas y desfavorecidas -estudiantes de países pobres con poco acceso a la educación superior, para desempleados, etc.-, ya que suelen ser realizados principalmente por personas licenciadas o graduadas (un 80%)-
  • que la masividad es enemiga del aprendizaje divergente y por tanto de la creatividad
  • que es difícil personalizar la experiencia de aprendizaje según perfil del alumno, entre otros.

Los altos índices de desempleo entre los universitarios, la devaluación de los títulos o el aumento de las tasas universitarias, además del uso y abaratamiento de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), han permitido el nacimiento y explosión de esta educación abierta que, todavía está configurándose como... ¿una posible alternativa a la formación presencial y a distancia de la Universidad?

Al respecto, las universidades españolas a través de Comisión Sectorial de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE-TIC), en abril de 2015, han publicado un informe sobre MOOC y criterios de calidad, donde abordan cuestiones relacionadas con la implantación de los MOOCs, y que nos puede ayudar a encontrar posibles soluciones y respuestas a esta pregunta; o las aún más recientes XIII Jornadas CRAI sobre Aprendizaje virtual, MOOCs y CRAIs celebradas en Murcia este mes de junio.

La educación abierta para todos, gratis y disponible en cualquier momento puede ser un regalo para la sociedad, al igual que la educación que han impartido y siguen impartiendo las universidades previo pago de tasas. Pero debemos tener en cuenta que actualmente nos encontramos en un momento de cambio, de aparición de nuevos modelos educativos, con lo que esto conlleva de confusión o desorientación. Por ello, debemos asegurarnos de que, acudamos al modelo que acudamos para formarnos, estamos ante la educación que queremos recibir, y sobre todo, que es lo que dice ser.


Sofía Arguis Molina
Documentalista en el IACS
Responsable de gestión de contenidos web del Portal GuíaSalud

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